jueves, 27 de julio de 2017

Captan con detalle una de las explosiones más deslumbrantes del universo


Los datos obtenidos por los científicos podrían ayudar a entender la formación de los agujeros negros.



Un equipo internacional de investigadores ha captado con una nitidez  sin precedentes un brote de rayos gamma, uno de los tipos más potentes de explosión que se dan en el universo. El estudio de la observación ha sido publicado en la revista 'Nature'.
Según el portal Gizmodo, la explosión, denominada GRB 160625B, fue detectada por telescopios en junio de 2016 a 9.000 millones de años luz de la Tierra, y era tan brillante que podría haberse observado con binoculares. El posible origen del brote de rayos gamma es un agujero negro, destaca el medio.
Telescopios como el de Rayos Gamma Fermi, el Large Area Telescope de la NASA, o el MASTER-IAC ubicado en Tenerife, monitorearon el fenómeno espacial y recabaron datos importantes. Según el portal, se trata de un nuevo tipo de observación que podría ayudar a los científicos a entender exactamente lo que causa estas explosiones masivas y proporcionar información sobre la formación de los agujeros negros.
Una de los datos observados más interesantes fue la aparente polarización de la luz óptica de la explosión. Los investigadores opinan que esta luz se habría originado a partir de los chorros colimados de partículas arrojadas por un agujero negro joven. En este contexto, su naturaleza polarizada significa que el área alrededor del agujero negro podría haber tenido un campo magnético fuerte, información esencial presente en las teorías, pero no constatada en las observaciones, indicó al medio la investigadora de la NASA Eleonora Troja.
Por su parte, el astrónomo Nissim Fraija, de la Universidad Nacional Autónoma de México, señala a Gizmodo que lo "emocionante" que resulta aprender aspectos de la estructura del campo magnético "en una etapa temprana del chorro" procedente del agujero negro.

"Los seres humanos somos inmigrantes extragalácticos"


Solemos dar por hecho que somos de donde hemos nacido, pero quizá nuestros orígenes se sitúen a años luz de la Tierra.



Un nuevo estudio sostiene que los seres humanos, a diferencia de lo que se pensaba hasta ahora, estaríamos formados de materia que se desplazó miles de millones de kilómetros desde otra galaxia lejana, informa el portal EurekAlert!. En ese caso, hasta la mitad de los elementos que nos rodean y que existen en la Vía Láctea podrían estar compuestos de "materia extragaláctica".
Los investigadores utilizaron simulaciones de supercomputadoras para descubrir cómo las galaxias —incluida la nuestra— llegaron a adquirir su materia. La respuesta radica en el proceso de "transferencia intergaláctica", ocurrido cuando las explosiones de supernovas expulsaron enormes cantidades de gas de las galaxias, lo que hizo que los átomos fueran transportados de una galaxia a otra mediante potentes vientos galácticos.
Esto implica que la misma materia de la que estamos hechos, probablemente, empezó a existir en un lugar muy lejano antes de que fuera transportada a través del universo.

"Somos viajeros espaciales"

"Dado que gran parte de la materia de la que estamos formados puede haber venido de otras galaxias, podemos considerarnos viajeros espaciales o inmigrantes extragalácticos", declara Daniel Anglés-Alcázar, del centro astrofísico de la Universidad Northwestern, en Illinois (EE.UU.), que ha dirigido el estudio.
"Es probable que gran parte de la materia de la Vía Láctea estuviera en otras galaxias antes de ser expulsada por un viento poderoso, viajara a través del espacio intergaláctico y, finalmente, encontrara su nuevo hogar en la Vía Láctea", añade.
Las galaxias están muy separadas unas de otras, por lo que, a pesar de que los vientos galácticos se propagan a varios cientos de kilómetros por segundo, este proceso se produjo a lo largo de varios miles de millones de años. "Este estudio transforma nuestra comprensión sobre cómo se formaron las galaxias por el Big Bang", afirma Faucher-Giguère, coautor del estudio.

miércoles, 26 de julio de 2017

La Tierra agotará sus recursos anuales en cuestión de días


Actualmente los humanos empleamos para vivir el equivalente a 1,7 planetas cada año.



A la humanidad le quedan escasos días para agotar el "presupuesto" de recursos naturales que el planeta puede renovar en un año y después de ello entrará en deuda ecológica, reza un comunicado de la institución Global Footprint Network (GFN). Así, el llamado 'día del déficit' ('overshoot day', en inglés), se producirá el próximo 2 de agosto.
Se trata de la fecha más temprana desde que el mundo empezó a experimentar este fenómeno a principios de la década de 1970 (en el año 2000, por ejemplo, esta crítica referencia se situaba a finales de septiembre). "En otras palabras, la humanidad está actualmente utilizando recursos 1,7 veces más rápido de lo que los ecosistemas los pueden regenerar. Esto equivale a decir que estamos usando 1,7 planetas", alerta el informe.

¿Puede retrasarse el 'día del déficit'?

Los datos del estudio se basan en las demandas de la humanidad: "deforestación, sequías, escasez de agua potable, erosión del suelo, pérdida de biodiversidad y aumento de dióxido de carbono en la atmósfera".
Sin embargo, esta tendencia se puede revertir: la GFN destaca que si "hemos sido capaces de desplazar esta fecha 4,5 días cada año desde 1970, entonces deberíamos serlo también de volver a utilizar los recursos de un solo planeta de aquí al 2050". Actualmente, las emisiones de carbono representan el 60% de la huella ecológica de la humanidad, y si las redujéramos tan solo a la mitad, la fecha crítica se retrasaría 89 días.
"Nuestro planeta es finito, pero las posibilidades humanas no", destaca el presidente de la GFN Mathis Wackernagel. "Vivir dentro de los límites de la naturaleza o de las posibilidades de regeneración de la misma es técnicamente posible, financieramente benéfico y nuestra única posibilidad para un futuro próspero", añade.

martes, 25 de julio de 2017

Un 'conspirólogo' explica por qué cree que la Tierra es plana y hay un muro de hielo en la Atlántida


El 'conspirólogo' Nathan Thompson sostiene que un grupo de "psicópatas" gobierna el planeta en la sombra y trata de ocultar la existencia de un muro de hielo en la Antártida.



La creencia de que la Tierra es plana en realidad y de que un gobierno mundial en la sombra engaña al público para que crea en un planeta en forma de globo ha ido en aumento durante los últimos tiempos. Uno de los principales defensores de esta teoría de la conspiración es Nathan Thompson, un comerciante del condado de Orange (California, EE.UU.) que no solo cree que la Tierra es plana, sino también que hay un muro de hielo en la Antártida.
No es el único que sostiene este tipo de ideas polémicas. El grupo de Facebook 'Official Flat Earth & Globe Discussion', creado por Thompson en junio de 2016, ya cuenta con más de 37.000 personas que apoyan su teoría sobre nuestro planeta.
"Hay un muro de hielo [en la Antártida] que han guardado en secreto desde 1961", afirma el hombre, que nunca ha estado en Antártida pero ha oído que varias personas han sido "encañonadas por intentar investigar el muro del hielo de manera independiente", recoge sus palabras el diario 'The Sun'.
Además, Thompson señala que reza cada día "para que no me torturen". "Realmente creo que estoy en el punto de mira", asegura el hombre, que agrega que no sabe "si es la CIA, el FBI, o quienquiera que proteja a estas personas que gobiernan el mundo".
Nathan tacha a estas personas de "psicópatas". "No tratamos con gente normal", afirma. "Realmente no hay ninguna razón lógica para mentir a todo el mundo y decir que el mundo es plano, aparte de dominar el planeta, robar dinero y confundir a la gente. Ese es su plan", explica el hombre la razón por la que los países no reconocen que la Tierra es plana.
Por su parte, Spencer Marks, investigador del Grupo de Investigación Independiente, una organización científica escéptica basada en fundamentos científicos, se reunió con Nathan y otros partidarios de la teoría de la Tierra plana. "Yo creería en una Tierra plana en un santiamén si hubiera alguna evidencia real para apoyar que ese es el modelo de funcionamiento de la Tierra y del sistema solar", sostiene el investigador independiente.
"Creo que los 'Flat Earthers' [término que alude a aquellos que creen que la Tierra es plana] se aferran a sus creencias porque esto les hace sentir que tienen un conocimiento especial del que otras personas no son conscientes", opina Marks.

¿Qué harán los animales durante el 'gran eclipse solar americano'?


Científicos se preparan para analizar el comportamiento de la flora y fauna durante el eclipse solar que tendrá lugar en EE.UU. el próximo 21 de agosto y piden a los ciudadanos que colaboren en la recopilación de datos.



Animales y plantas siempre reaccionan de alguna forma a los variados fenómenos de la naturaleza, tanto los que tienen su origen dentro como fuera de la Tierra. Por eso la comunidad científica se pregunta qué harán las especies animales durante el próximo eclipse solar total. El conocido también como 'gran eclipse solar americano' tendrá lugar en EE.UU. el 21 de agosto y se dejará ver en todo el territorio del país por primera vez desde 1918.
Se trata de una "oportunidad única" de recopilar datos sobre el comportamiento de las especies. Los científicos se han dirigido a la gente de a pie para que colaboren en la recopilación de una información que consideran valiosa en el marco del proyecto llamado Life Responds ('La vida responde'), el cual ha sido lanzado por la Academia de Ciencias de California.
Según explican los autores del proyecto, los animales responden a los cambios de luz y temperatura, y ello afecta a las especies nocturnas y crepusculares, cuyo mayor período de actividad es el amanecer y el atardecer.
Un eclipse solar puede provocar, como recuerdan los especialistas tras analizar casos anteriores, que los animales se despierten y realicen sus actividades habituales nocturnas o que "los pájaros dejen de cantar, las arañas pueden derribar sus telarañas y las ardillas se retiran a sus cuevas".
Para participar en el proyecto Life Responds solo hay que descargar la aplicación móvil iNaturalist y desde ahí reportar los datos obtenidos sobre las reacciones de la flora y fauna al eclipse del 21 de agosto. A los usuarios de la aplicación se les propone que graben sus observaciones de animales o plantas 30 minutos antes del eclipse, durante el punto máximo del fenómeno y también 30 minutos después del mismo.