Ir al contenido principal

Astrónomos creen haber descubierto un cementerio de las primeras estrellas del universo

Informa el portal Science News.

El estudio de una nube de gas podría dar más detalles sobre los cuerpos espaciales más antiguos del universo escondidos de la vista de los astrónomos.


Los científicos han descubierto una nube de gas que contiene prácticamente solo dos elementos, hidrógeno y helio, informa el portal Science News. De acuerdo con un astrónomo británico de la Universidad de Saint Michael en Colchester, John O'Meara, esta escasez de elementos más pesados indica que la nube alberga los restos de las primeras estrellas del universo.

Según explican los astrónomos, las estrellas de primera generación, formadas a partir de hidrógeno y gas helio prístinos pocos minutos después del Big Bang, entraron en escena hace unos 13.400 millones de años. 
El descubrimiento fue realizado tras el sondeo de una nube de gas de unos 12 millones años. El análisis de la absorción de los gases de la luz de una galaxia distante ha revelado que la nube contiene aproximadamente una concentración de 0,04 % de elementos pesados como los que están presentes en el Sol. La mezcla de ingredientes, por su parte, coincide con el rendimiento esperado de las explosiones de las primeras estrellas del universo, según explica O'Meara.

Te puede interesar: 

¿Teléfonos sin cargador? Un experimento logra crear corriente eléctrica sin consumo de energía

Los científicos esperan encontrar otros objetos con una presencia igualmente escasa de elementos pesados con el lanzamiento del Telescopio Espacial James Webb de la NASA en 2018, ya que esto les permitiría saber más sobre los primeros días de vida del universo. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Científicos se topan con "una pesadilla geométrica" en el Sistema Solar

La magnetosfera de Urano presenta una anomalía que ha sorprendido a un grupo de científicos estadounidenses.



Como si tuviera un interruptor y pasara del 'on' al 'off'. Así funciona la magnetosfera de Urano, según una nueva investigación llevada a cabo por científicos del Instituto de Tecnología de Georgia, EE.UU. La magnetosfera del séptimo planeta del Sistema Sola se abre para el viento solar, pero muy pronto se cierra desviándolo, proceso que la distingue, por ejemplo, de la de la Tierra, que se abre o se cierra dependiendo del campo magnético del viento solar. Este proceso es diferente en Urano porque gira "yaciendo sobre su lado", según concluyen los científicos estadounidenses. Y, en concreto, porque su eje está inclinado en 60 grados. "Urano es una pesadilla geométrica", comenta Carol Paty, investigadora que participó en el estudio. "El campo magnético gira muy rápidamente […] Cuando el viento solar magnetizado choca con este campo en la …

El Sol podría tener un 'gemelo malvado' llamado Némesis

Un estudio nuevo apunta a que nuestra estrella nació junto con un gemelo que orbitaba alrededor del mismo punto.



Los resultados de un reciente estudio realizado por astrofísicos de las universidades de Harvard y Berkeley publicado en el portal especializado arxiv.org sugieren que en el momento de su nacimiento, el Sol podría haber tenido un 'gemelo' llamado Némesis. Se trata de un fenómeno llamado sistema binario, que es bastante habitual en el universo, cuando dos estrellas cercanas orbitan alrededor de un centro de masa común. En su investigación, los científicos suponen que el nacimiento de la mayoría de las estrellas va acompañado de la creación de un sistema binario, lo que puede significar que nuestro astro rey tuvo un gemelo. Gemelo 'malvado' Los investigadores recuperaron la hipótesis de Némesis (bautizado así en honor a la diosa de la venganza), propuesta por el físico R. A. Muller en 1984. Según el científico, Némesispodría haberse convertido en una enana marr…

Un asteroide gigante se acercará a la Tierra en cuestión de horas

El cuerpo celeste, de 1 kilómetro de diámetro, se está dirigiendo hacia el planeta a una velocidad de 140.000 km/h.



El asteroide gigante 2002 AJ129 (276033) se está aproximando a la Tierra a una velocidad aproximada de 140.000 km/h. Su diámetro ronda un kilómetro y representa un peligro enorme en caso de que se aproxime al planeta lo bastante como para una colisión.
Sin embargo, los astrónomos de la NASA, que conocen a este objeto celeste desde enero del 2002, han calculado que nos va a separar del punto más próximo de su trayectoria elíptica "10 veces la distancia que hay entre la Tierra y la Luna". El asteroide alcanzará ese punto el 4 de febrero a las 21:31 GMT.
Los científicos estiman como muy baja la probabilidad de impacto.