sábado, 16 de abril de 2016

Explican como la señal "Wow" no procede de una civilización extraterrestre

¡La señal capturada en los 70 y conocida bajo el nombre Wow!, puede tener quizás una explicación razonable.






En 1977, el Radio Observatorio de la Universidad del Estado de Ohio (EE.UU.) tuvo su gran momento de gloria al capturar una poderosa señal procedente del espacio.
¡Esa extraordinaria secuencia de 72 segundos de intensidad, conocida como Wow!, parecía proceder del cúmulo globular M55, en la constelación de Sagitario.

Astrónomos del mundo buscan encontrar alguna explicación a esta señal de radio, recientemente un estudio sobre unos misteriosos sonidos captados en el espacio abierto, desvela la naturaleza de unos rápidos impulsos de radio de solo unos milisegundos de duración. A pesar que muchos conspiranoicos se esfuerzan por afirmar que, desde entonces, nadie ha vuelto a detectar alguna señal extraña parecida, pocos saben que diariamente el universo genera miles de señales semejantes, pero detectarlas es muy difícil. Hasta el momento solo han conseguido grabar 20 ejemplos de estos impulsos.

En febrero pasado los científicos captaron señales de este tipo con el telescopio Parks, situado en Australia. Los astrónomos investigaron su procedencia y descubrieron que los había producido un agujero negro supermasivo de la galaxia Arp 220. 

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Hasta ahora no se había podido explicar el origen de las señales. Pero los científicos crearon un modelo digital que les permitió desvelar ese enigma y actualmente saben que los impulsos de radio los produce la liberación de una gran cantidad de energía generada cuando el agujero negro absorbe materias cercanas, y esta energía se extiende por el universo en forma de impulsos. 

Con la señal wow, durante décadas, científicos especularon sobre el hecho de que se trataba de una emisión extraterrestre. Sin embargo, Antonio París, profesor de Astronomía en la Universidad de San Petersburgo (Florida, EE.UU.), indica que fue consecuencia de la nube de hidrogeno que causaron los cometas 266P/Christensen y P/2008 Y2 (Gibbs).

Según este científico, esos cuerpos celestes liberan una gran cantidad de hidrógeno cuando pasan cerca del Sol. Como en 1977 aún no se conocía la existencia de esos cometas, nadie podía estimar que hubieran generado la señal.


De todos modos, esta hipótesis aún tiene que probarse. Para ello, habrá que esperar hasta 2017 y 2018, cuando 266P/Christensen y P/2008 Y2 pasarán por la misma región del espacio y los expertos podrán analizar su señal de hidrógeno.

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