Cuadro de búsqueda

Cargando...

martes, 31 de mayo de 2016

Científicos resuelven el misterio de los ecos de radar que llegan a la Tierra

El fenómeno, conocido como 'los ecos de 150 kilómetros', surge cuando señales de radar enviadas al espacio vuelven a la Tierra en forma de ecos.

Te puede interesar: Un cráter mexicano ayudará a entender cómo se extinguieron los dinosaurios




Un estudio publicado por la revista 'Geophysical Research Letters' recoge una investigación sobre el origen de los misteriosos ecos de radar que durante los últimos 50 años, y debido a su periodicidad, se ha creído que tenían un origen artificial o que se trataban de señales de civilizaciones extraterrestres.
El fenómeno, conocido como 'los ecos de 150 kilómetros', surge cuando señales de radar son enviadas al espacio e inexplicablemente son reflejadas y regresan a la superficie en forma de eco. De acuerdo con los científicos, los picos de intensidad de estos ecos son detectados por los radares generalmente en las horas de la mañana y justo antes de la puesta del sol a una altura de 150 kilómetros.
Meers Oppenheim, astrónomo de la Universidad de Boston (EE.UU.) y coautor del estudio, relaciona la oscilación diaria de estas ondas que se elevan en el la mañana y caen en la noche, con los rayos solares dado que estas se debilitan durante los eclipses y se intensifican durante la erupciones solares.

Te puede interesar: ¿Una guerra nuclear entre Rusia y la OTAN nos llevaría a un apocalipsis inminente?



Según explica Oppenheim, es probable que la intensa radiación ultravioleta  proveniente del Sol golpee las moléculas de gas (oxígeno y nitrógeno) de una capa de la atmósfera localizada a 150 kilómetros, 'sacando' los electrones de dichas moléculas y produciendo fotoelectrones libres y partículas ionizadas. Su interacción podría generar ondas energéticas lo suficientemente fuertes para reflejar las señales de radar que provienen de la superficie de la Tierra.
El equipo de investigación confirmó la existencia de este 'espejo de iones' usando simulaciones computarizadas de este mecanismo que demostraron que la radiación solar es suficiente para producir iones que reflejen las señales. El estudio señaló además que este descubrimiento podría permitir la obtención de información meteorológica más precisa, en concreto, se podría llevar un registro de las mareas atmosféricas y de los cambios en la presión del aire influidos por las posiciones variables del Sol y la Luna.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario