Ir al contenido principal

Un satélite soviético de 1,5 toneladas podría caer a la Tierra a finales de octubre


Las estimaciones sobre la posible caída son documentadas en el sitio SatFlare, que permite rastrear en tiempo real todos los satélites que orbitan la Tierra.



El satélite artificial soviético Mólniya 1-44 ingresará a la atmósfera de la Tierra en las próximas dos semanas y podría caer en nuestro planeta el 25 de octubre (con una variación posible de 84 horas), según los datos presentados en la web de SatFlare, un proyecto que se ocupa del seguimiento de satélites.
Se prevé que al penetrar en la atmósfera terrestre, el satélite, que pesa unas 1,5 toneladas, no se quemará totalmente, por lo que algunas de sus piezas posiblemente caerán en la superficie de nuestro planeta.
Por el momento no hay datos concretos sobre el lugar donde esto podría ocurrir, sin embargo se cuenta con la proyección de la órbita del satélite, que podría proporcionar una noción del sitio donde se producirá la caída.
Según la proyección de su órbita, la trayectoria del satélite pasa sobre Canadá, EE.UU., Brasil, Indonesia y Japón entre otros.
La web de SatFlare permite rastrear en tiempo real todos los satélites que orbitan la Tierra, con representaciones interactivas 2D y 3D, predecir sus trayectorias en un mapa interactivo, así como encontrar la mejor ubicación para ver estos eventos en un mapa detallado de Google.
El Mólniya 1-44 es un satélite de comunicación utilizado por la Unión Soviética, que fue lanzado en el año 1979.

Comentarios

  1. Su lugar de caída es impredecible. No será la primera vez que partes de un satélite caen en una ciudad poblada.Luego se lo atribuyen a un escape de gas....

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Un asteroide gigante se acercará a la Tierra en cuestión de horas

El cuerpo celeste, de 1 kilómetro de diámetro, se está dirigiendo hacia el planeta a una velocidad de 140.000 km/h.



El asteroide gigante 2002 AJ129 (276033) se está aproximando a la Tierra a una velocidad aproximada de 140.000 km/h. Su diámetro ronda un kilómetro y representa un peligro enorme en caso de que se aproxime al planeta lo bastante como para una colisión.
Sin embargo, los astrónomos de la NASA, que conocen a este objeto celeste desde enero del 2002, han calculado que nos va a separar del punto más próximo de su trayectoria elíptica "10 veces la distancia que hay entre la Tierra y la Luna". El asteroide alcanzará ese punto el 4 de febrero a las 21:31 GMT.
Los científicos estiman como muy baja la probabilidad de impacto.

Nave espacial capta una imagen espectacular de la Tierra 60 millones de km

La nave OSIRIS-REx, que obtuvo esta fotografía única, se está dirigiendo al asteroide Beenu para tomar muestras de su superficie.



La NASA ha publicado una espectacular imagen de la Tierra y la Luna captada por una nave espacial en su camino hacia un asteroide. La imagen en blanco y negro fue tomada a 63,6 millones de kilómetros de nuestro planeta. La nave espacial OSIRIS-REx, equipada con la cámara NavCam1, se estaba alejando de la Tierra a una velocidad de 8,5 kilómetros por segundo en el momento en el que hizo la foto el pasado 17 de enero. La Tierra aparece como un pequeño círculo brillante en el medio de la imagen, acompañada de su satélite natural a la derecha. La misión OSIRIS-REx fue lanzada en 2016 con el objetivo de tomar muestras del asteroide Bennu, cercano a la Tierra. Se espera que alcance su objetivo en agosto y que tome una muestra en julio de 2020. La muestra será enviada a la Tierra en un contenedor en 2023.

Científicos: La Tierra 'se tragó' a otros planetas

El impacto de los protoplanetas 'devorados' por la Tierra es mucho mayor de lo que se creía.



Un modelo de los primeros tiempos de existencia de la Tierra ha demostrado que la contribución de planetesimales, o protoplanetas, en el desarrollo del nuestro planeta fue mucho mayor de lo que se creía hasta ahora, informa la revista Cosmos. Los planetesimales son los protoplanetas que 'bombardearon' la Tierra hace unos 4.500 millones de años, después de que nuestro planeta, en las primeras etapas de su existencia, se estrelló contra otro planeta díscolo del tamaño de Marte. Los protoplanetas se originaron a partir de la materia interestelar resultante de la creación de la nebulosa solar, formando rocas que variaban desde el tamaño de un grano de arena hasta discos de más de 3.000 kilómetros de diámetro. Los modelos anteriores sugirieron que cuando estos embriones de planetas se estrellaron contra la Tierra: su masa se dispersó e integró en el manto del planeta. Se estimó que …